Las granjas lecheras pueden desempeñar un papel clave en la conservación del paisaje rural y de numerosas especies ligadas a los sistemas agrarios tradicionales. Sin embargo, en las últimas décadas, la intensificación de la producción y la transformación de los usos agrarios han provocado una importante pérdida de biodiversidad, afectando especialmente a aves, polinizadores y otros grupos de fauna asociados a estos ecosistemas.
Para tratar de revertir esta situación, SEO/BirdLife, en colaboración con Nestlé, ha puesto en marcha el proyecto Ecosistemas Lecheros, con el objetivo de desarrollar un modelo de gestión agroambiental que contribuya a compatibilizar producción y conservación de la naturaleza mejorando la funcionalidad ecológica de las granjas, a la vez que se refuerza su resiliencia frente al cambio climático.
El proyecto Ecosistemas Lecheros, financiado por la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) y por Nestlé, se desarrollará durante algo más de dos años en alrededor de unas 30 de las más de 160 granjas que proveen de leche las fábricas de la cornisa cantábrica de la compañía de alimentación, que actuarán como granjas piloto, para lo que se firmarán acuerdos de Custodia del Territorio entre cada una de las explotaciones y SEO/BirdLife.
Acciones de fomento de la biodiversidad
Entre las acciones previstas se encuentra la mejora de pastizales mediante nuevas estrategias de manejo de siegas y pastoreo regenerativo, favoreciendo la floración de plantas silvestres y la recuperación de la fertilidad del suelo. También se crearán setos biodiversos con especies autóctonas, fundamentales como corredores ecológicos y refugio para la fauna.
El proyecto contempla, además, la creación de charcas para anfibios y otros organismos acuáticos, la restauración de muros de piedra y rocallas para favorecer la presencia de reptiles y pequeña fauna, así como la instalación de cajas nido para aves y refugios para murciélagos. A ello se sumará la siembra de franjas floridas destinadas a atraer a insectos polinizadores y fauna auxiliar beneficiosa para el control natural de plagas.
El conocimiento generado en las experiencias piloto se trasladará tanto al sector ganadero como al público en general a través de acciones de divulgación y formación, que incluirán la redacción de un manual de buenas prácticas, de modo que se ponga en valor el papel de las explotaciones lecheras como espacios capaces de compatibilizar producción alimentaria y conservación de la naturaleza.