Nestlé y BirdLife Europa se alían para medir cómo las prácticas de agricultura regenerativa contribuyen a la biodiversidad

Pájaro cantando sobre una rama de un arbusto verde

Nestlé y BirdLife Europa han anunciado una colaboración de tres años y medio para medir el impacto que tienen determinadas prácticas de agricultura regenerativa sobre la biodiversidad en los paisajes agrícolas y las cadenas de suministro de Europa. La investigación evaluará si estas prácticas benefician de forma medible a la fauna silvestre que depende de las tierras agrícolas y ayudará a identificar en qué ámbitos pueden mejorarse los métodos de cultivo.

Esta cuestión es importante porque los campos europeos se han vuelto más silenciosos. Según el Programa Paneuropeo de Seguimiento de Aves Comunes, las poblaciones de aves de los entornos agrícolas europeos disminuyeron un 58% entre 1980 y 20241. La intensificación agrícola es el principal factor asociado a este descenso. Para Nestlé, la agricultura regenerativa es una vía para favorecer sistemas alimentarios resilientes con el objetivo de conservar y restaurar el suelo, el agua y la biodiversidad, capturar carbono y apoyar los medios de vida de los agricultores.

Se trata de un programa basado en la ciencia, y comprender cómo esta transición agrícola puede ayudar a restaurar los recursos naturales es clave para favorecer la resiliencia de las cadenas de suministro agrícolas y la disponibilidad a largo plazo de ingredientes esenciales. Para BirdLife, las aves son un indicador fiable de la salud del medioambiente y una forma de medir, sobre el terreno, los resultados de las prácticas regenerativas en los ecosistemas.

La ciencia constituye el eje de esta colaboración. En las explotaciones participantes, las organizaciones nacionales asociadas a BirdLife realizarán un seguimiento de las aves, las mariposas y las abejas silvestres mediante métodos de muestreo establecidos. Está previsto comparar campos con prácticas de agricultura regenerativa y campos convencionales en condiciones equivalentes, con el objetivo de obtener una visión comparable a lo largo del tiempo, basada en los mismos estándares que se utilizan para realizar el seguimiento de las poblaciones de aves de los entornos agrícolas europeos. Las evidencias ayudarán a Nestlé, BirdLife y los agricultores participantes a comprender qué prácticas ofrecen los mejores resultados para la biodiversidad y en qué ámbitos puede ser necesario adaptar los métodos.

Un acuerdo inspirado en España

Este acuerdo está inspirado en los trabajos realizados en nuestro país desde 2021, de seguimiento y mejora de la biodiversidad en las granjas que proveen de leche a las fábricas del norte de España de Nestlé. En ellas, se ha llevado a cabo la plantación de setos y la creación de praderas con flores salvajes compuestos por especies de familias botánicas diferentes. Todo ello con el objetivo de fomentar el secuestro de dióxido de carbono y a su vez facilitar refugio y zonas de paso a la fauna local. Además, se ha fomentado la creación de charcas.  

Unas actuaciones que se han visto reforzadas en los últimos meses con el proyecto que lleva a cabo SEO/BirdLife, en colaboración con Nestlé, "Ecosistemas Lecheros" y que busca poner en valor estos ecosistemas como espacios capaces de compatibilizar producción alimentaria y conservación de la naturaleza, creando un modelo de gestión agroambiental replicable para el conjunto del sector lácteo.

 

1 Actualización de 2025, publicada el 15 de diciembre de 2025 por el Programa Paneuropeo de Seguimiento de Aves Comunes (PECBMS), coordinado por el Consejo Europeo del Censo de Aves (EBCC) junto con BirdLife.

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