Nestlé actúa para frenar el cambio climático

manos sujetando un brote de una planta

Tal y como cita la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO), el cambio climático amenaza la capacidad de alcanzar la seguridad alimentaria mundial, erradicar la pobreza y lograr el desarrollo sostenible. Las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) derivadas de la actividad humana y la ganadería constituyen un importante factor causante del cambio climático, reteniendo calor en la atmósfera terrestre y desencadenando un calentamiento global. Por ello Nestlé, quiere posicionarse como parte de la solución, y se esfuerza cada día en reducir sus emisiones y mejorar la gestión de los recursos.

Nestlé es una empresa comprometida en reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.  Prueba de ello es la disminución del 15% las emisiones (directas e indirectas) de gases de efecto invernadero (GEI) por tonelada de producto acabado en el periodo 2010-2016 en las fábricas españolas.

Por otra parte, en la actualidad, el 100% de la energía eléctrica comprada por Nestlé España proviene de fuentes de energía renovables.

Para obtener estos resultados, la compañía ha implantado medidas de eficiencia energética en las fábricas y llevado a cabo diferentes proyectos de inversión. En almacenes y fábricas se realizan sustituciones de bombillas convencionales por tipo LED, y tanto la oficina central de Nestlé en España como la planta de NESCAFÉ Dolce Gusto de Girona cuentan con el certificado de Liderazgo en Energía y Diseño medioambiental (LEED), que reconoce a las edificaciones que siguen criterios medioambientales y que implica, entre otros, una reducción del consumo de recursos como el agua y la energía.

Estos avances se han logrado en parte gracias a la inversión en el ámbito medioambiental, que ha alcanzado la cifra de casi 19 millones de euros en las fábricas españolas en el período comprendido entre 2010 y 2016. Un aspecto clave radica en la formación y sensibilización de todos los empleados de Nestlé en materia ambiental. Además, se imparte una formación específica de liderazgo ambiental a todas las unidades de negocio.

Reconocidas agencias de ranking independientes han valorado con posiciones de liderazgo a Nestlé por su gestión ambiental, en la que un peso muy importante se encuentra la lucha contra el cambio climático. Entre ellas, cabe destacar las primeras posiciones en el DJSI y CDP.

Colaborar con la cadena de suministro es fundamental para luchar contra el cambio climático. Por ello, Nestlé realiza auditorías ambientales a sus principales proveedores para proponer acciones para reduzcan su impacto ambiental. Esta labor, entre otras muchas acciones, contribuyó a que en 2016 la entidad independiente CDP reconoció a Nestlé como líder mundial en reducción de emisiones de carbono y en la manera cómo hace frente al cambio climático en toda su cadena de suministro.

Pero se deben seguir implementando medidas para garantizar la sostenibilidad de la actividad.  Nestlé España se ha comprometido en reducir al menos el 35% las emisiones de gases de efecto invernadero por tonelada de producto fabricado en sus fábricas en 2020 respecto a las emisiones de 2010. Y también espera, para ese año, alcanzar una reducción de un 10% en las emisiones generadas en las rutas logísticas.

Nestlé quiere seguir creciendo de manera sostenible y por ello asegura el uso responsable de todos los recursos naturales. Trabajando día a día a través de mejoras en la eficiencia de los procesos y de las nuevas tecnologías, con la ambición de alcanzar  «cero impacto» medioambiental en las operaciones.